Una reunión infantil de grandes artistas
“Cada niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo un artista una vez que hemos crecido.” – Pablo Picasso.
Recientemente nos invitaron a presenciar una exposición de pintura infantil. Asistimos por pura curiosidad y la realidad fue mucho más grata de lo que pudieron ser nuestras expectativas. Era la exposición de “graduación” del “Summer Art Salon”, en el que una treintena de niños, bajo la dirección del pintor uruguayo Daniel Potet, mostraban algunos de sus trabajos logrados durante el verano.
“Fue una gran experiencia no solo para los que trabajamos en la escuela y los padres sino y principalmente para los más chiquitos”, nos dice el Maestro Pontet. “Había mucho entusiasmo, ilusión, con esa presentación de los trabajos.”
“Le cuento un poco de nuestra escuela de arte. El establecimiento pertenece a una escuela Montessori: Hallandale House of Learning. Aquí se está trabajando muy duro para incorporar dentro de los programas todo lo que esté relacionado con la cultura y el servicio a la comunidad. Dentro de esos proyectos entró el mío, el de abrir una escuela de arte -Hallandale House of Art-. Empezamos poniendo en práctica el programa de arte -que incluye pintura, dibujo básicos, tanto como ilustración, caricatura e historietas- en este Summer brake, curso que empezó a mediados de junio. A través de la diversión, la flexibilidad, poco a poco, los pequeños fueron tomando nuestras lecciones de arte. En estos cursos tuvimos niños de 3 a 10 años. Cada uno saco de sí mismo lo mejor, lo mágico… Y al final, logramos un portafolio con trabajos excelentísimos. Por eso salió la idea de una exposición… Había material para ello. Yo soy el profesor de arte o el encargado de sacar a flote estos talentos dormidos en ellos. Una experiencia única, mágica para mí. Nadie tiene idea cómo disfruto viendo a los muchachos trabajar, ver esos trazos, esas manchas de color. Como artista, eso es para mí como tener un manjar, un exquisito plato, ¡delante mío! Veo tantas cosas hasta en la línea más simple…”, asegura Pontet.
“Mis dos hijas Francesca y Sophia también estuvieron en mi grupo de arte. Sophia, la más grandecita -7 años- ya tiene experiencia en este campo de la plástica. Ella empezó a ir a mi taller desde que tenía 2 añitos, y ha expuesto en unas cuantas oportunidades. Si pone su nombre en Google, verá muchos enlaces asociados a su trabajo. Francesca, la más chica que tiene 4, también está pintando desde que tiene 2, y tengo de ella suficiente trabajo para hacerle una exposición individual. También ella tiene un gran talento, casi envidiable. Una frescura en la pincelada, unos trazos que muestran tanta seguridad de lo que hace”, dice orgulloso el pintor.
“En realidad, todos mis alumnos han trabajado muy duro y es muy difícil para mí como docente, como artista, poder decir que un trabajo es mejor que otro”, afirma. “Cada uno expresó algo único allí… Por eso, cada obra tiene su propio valor en sí misma. Cada uno encontró su propio camino para expresarse, encontró su propio lenguaje para comunicarse. Confieso que tuve la suerte de contar con unos pequeños muy talentosos. La escuela de arte se honra con ellos y así hemos hecho nuestro primer escalón, nuestro primer paso en ese largo camino que será cultivar en esos espíritus jóvenes, la semilla para el mañana”, asevera el Maestro.
Para mayor información sobre la Casa de Arte, visita http://hallandale-house-of-art.blogpost.com






